
Con la merecida distinción que Yamid Amat recibió del Circulo de Periodistas de Bogotá (CPB), se ha hecho honor a una persona que en vida es una leyenda del periodismo colombiano.
Este oficio en Colombia, es inversamente proporcional a Yamid Amat.
Mientras Yamid Amat, en el proceso natural de envejecimiento, cada día es más innovador e ingenioso, el periodismo colombiano, perdído en los meandros de los intereses políticos y económicos, personales o familiares, se hunde en su propio abismo.
La decisión del premio a Yamid fue dividida.
Una parte del jurado quería otorgar el premio a Maria Elvira Samper por lo que representaba ella como destituida co directora de Cambio, la revista que la Casa Editorial de El Tiempo eliminó porque incomodaba a los funcionarios que están en capacidad de influir en el otorgamiento del tercer canal de televisión(presidente Uribe, ex consejero José Obdulio, pre- pre- pre- candidato Juan Manuel Santos y naturalmente "uribito")
Justo hubiera sido para Maria Elvira.
Pero injusto hubiera resultado para Yamid, que con sus 69 años de edad merecía que el país le reconociera su enorme aporte al periodismo colombiano.
Yamid, el volcánico director, el incisivo preguntador, el incansable trabajador, ha recibido en vida un hermoso homenaje de sus colegas y del paìs.
Bueno, de algunos de sus colegas, porque no faltaron los envidiosos que no lo quieren exaltar porque les aumenta sus propios grados de frustración personal y profesional.
Como el ex cura que presentó los premios de periodismo, de apellido Restrepo, que leyó el acta del jurado y no le dedicó ni una sola línea a Yamid.
Mezquino de palabra y obra, este ex cura no merece más que el olvido en esta columna pero debía dejarlo como constancia de los rastreros egoístas que se erigen como tribunal de ética y moral del periodismo colombiano cuando simplemente son la escoria.
Y mientras Yamid era distinguido por su estela en el periodismo, uno de sus sucesores en la Radio, Darlo Arizmendi, era objeto de comentarios en voz baja por parte de los colegas en La Noche de los Mejores.
Según ellos, Arizmendi es el influyente periodista radial que interpuso sus buenos (?) oficios para que la empresa que ganó el controvertido contrato RUNT (Registro Unico Nacional de Tránsito)le vendiera la mayoría accionaria a un avivato empresario antioqueño amigo suyo.
Paradójicamente al día siguiente el influyente periodista radial tuvo el descaro de arrebatarle la historia a Yamid y ofrecerse (habrá mayor descaro?) a escribir el libro de su vida.
Ni más faltaba que hasta en eso Darío le siguiera chupando la sangre a Yamid.
Y a propósito de La Noche de los Mejores. Estaba en primera fila de la ceremonia Maura Achury, la ex jefe de relaciones pùblicas de David Murcia y socia de Guillermo Diaz Salamanca en el asesoramiento a tan "magna empresa" y quienes pusieron el CPB al servicio del estafador.
Achury, hoy jefe de prensa de la Comisión Nacional de Televisión fue la jefe de ventas de los comerciales de la transmisiòn de televisiòn.
¿Ganó comisión por eso?.
¿Guillermo Diaz Salamanca también vendiò?
¿El ético y moralista Restrepo del CPB sabe de esta situación?
El CPB sigue en malas manos.
Y el gremio mirando impasible cómo el oficio y los oficiantes son tratados.
¿Qué tal el programa de televisión tan ordinario que hicieron, teniendo al frente el problema de la censura a los periodistas y el cierre de la revista Cambio?
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