martes, 29 de diciembre de 2009

Un año más con medios sumisos y periodistas atropellados


Termina el año 2009, que no pasará a la historia del periodismo por haber sido un periodo de restablecimiento del equilibrio de los medios y el mejoramiento de las condiciones de sociales y económicas de los periodistas colombianos.
Cada día más degradante en su oficio, los "cargaladrillos" siguieron en el emparedado de una opinión que les reclama más seriedad y equidad en las informaciones y los dueños y directores de los medios que los utilizan para sus ambiciones empresariales, políticas o personales.
El periodismo colombiano dio, en estos últimos 365 días, pasos firmes hacia la tumba del desprestigio, que le han cavado quienes lo manipulan. Casos concretos: RCN - radio y televisión - y CARACOL - televisiòn -, empecinados en impedir que haya un tercer canal. Caracol radio - junto con la W - , haciendo lo contrario.
Manejan la información a su acomodo.
Dan opiniones como si fueran noticias y dan las noticias con opinión.
Sus periodistas están al servicio de la causa respectiva, invitan a sus abogados a opinar como si fueran comentaristas imparciales y lanzan acusaciones sin fundamento contra funcionarios públicos o privados.
Si tuvieran fundamento las acusaciones, les quedaba más fácil denunciar a los funcionarios dolosos ante la justicia.
La campaña por la reelección se suma a la manipulación.Medios con directores o propietarios interesados los unos en impedir la reelección y los otros en apoyarla.
Cometen arbitrariedades como hacer emisiones completas con amigos de lo uno o de lo otro y dando instrucciones a sus reporteros para que busquen determinadas reacciones.Una campaña electoral para el Congreso, donde vuelven a jugar apetencias económicas de los dueños de la gran prensa y dan prelación a candidatos que después pueden ayudarles a legislar a su favor.Y toda la prensa dirigida y anestesiada con el tema de la guerra.
Reacciones primarias, muchas veces justificadas, en contra de Hugo Chávez, el locuaz, ofensivo y agresivo presidente de Venezuela, que no ayuda a difundir noticias que calmen los ánimos entre los países.
Y de paso la barbarie de las FARC, secuestrando, asesinando y ofreciendo liberar a dos de sus secuestrados y entregar las cenizas de una de sus víctimas, manipulando todo como si fuera un favor que le están haciendo a la sociedad.
Mientras tanto el paramilitarismo sigue campante, sin que haya investigación seria de la prensa sobre una realidad que los jueces y el gobierno todavía no quieren que se sepa.
Los medios se limitan a dar informaciones parciales, sin contexto e interesadas, sobre determinados testimonios de los jefes "paras" desmovilizados, que no dicen toda la verdad y que sus supuestas confesiones solamente se limitan a echarle la culpa de sus atrocidades a compinches ya fallecidos.
Los colombianos tienen derecho a una prensa seria.
Una prensa que escudriñe esos acontecimientos y determine la verdad, sin esperar una "comisión", que con el paso de los años va a resultar diciendo lo mismo que hoy se puede y se debe saber.
No quieren los colombianos una prensa donde los dueños de un periódico estén más preocupados por un canal de televisión que por la verdad; por reelegir a un gobernante amigo que por la veracidad; o elegir a uno de sus socios sin el equilibrio con los demás candidatos.
No quieren los colombianos una cadena radial donde el director vomite todos los días insultos contra el gobierno porque no le dan gusto a sus patrones de facilitarles un canal de televisión.No quieren los colombianos una cadena radial adormilada, al vaivén de la hamaca de su director que vive descansando desde hace 10 años en Cartagena, mientras sus reporteros en Bogotá se sacan las entrañas en odios y no en noticias.
En fin, los colombianos quieren una prensa libre, equilibrada, con periodistas tratados dignamente y con directores que dignifiquen el oficio.
Que pase rápido la página del 2009.
El 2010 va a ser igual, pero tenemos la esperanza de que habrá cambios de algunos directores, especialmente de Caracol y RCN radio y sus sucesores, ojalá, sean un centímetro más libres y un kilòmetro menos mezquinos que los actuales.
Feliz Año para todos los periodistas "cargaladrillos", para los técnicos, camarógrafos, auxiliares y personal de apoyo en los periódicos, la radio y la televisión.

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