jueves, 25 de junio de 2015

La radio informativa en decadencia




Un repaso por el dial, sobre todo en las mañanas, nos deja un amargo sabor de una radio politizada, parcializada, despistada y sin opciones distintas a fomentar la guerra, los odios y las descalificaciones.
Diseccionando emisora por emisora, seguramente se pueden descubrir las razones por las cuales la información radial ha caído a un nivel que, en lugar de cautivar, aleja oyentes.
Pero para no hacerme muy ladrilludo, hoy solo comentaré sobre Caracol Radio.


CARACOL HOY POR HOY 

El espacio que se llamó “6AM-9AM, Noticias cada instante”, cuando lo fundaron Yamid Amat y los maestros Julio Nieto Bernal, Alfonso Castellanos y Antonio Pardo García, ha pasado a ser un pobre costurero, donde el director, Darío Arismendi, vocifera contra personajes que odia.
Sin ninguna fórmula de juicio y menos de equilibrio en la información, Arismendi  a diario denigra de Gustavo Petro y de su gestión como alcalde de Bogotá.
Para él no hay nada bueno en la administración distrital.
Lo mismo hace con el gobierno Nacional de Juan Manuel Santos, a quien no le ahorra burlas ni opiniones que ponen al jefe de Estado en condición de tarado, estúpido o pendejo.
Llama desvergonzado al magistrado Jorge Pretel, envuelto en un escándalo de soborno.
Y dicta sentencia moral contra congresistas, políticos, gobernadores, alcaldes, funcionarios públicos que en su concepto son ineptos o corruptos o ambas cosas a la vez.
Es posible que todos los atacados por Arismendi merezcan los calificativos, pero el periodista no está para eso.
Y acompañado por unas bellas damas que se regodean hablando de sexo, o haciendo comentarios de doble sentido, Arismendi cada día debilita el poder que ha tenido el espacio “Hoy por Hoy”.
DIAGNOSTICO:  DE MAL EN PEOR

LA LUCIERNAGA

Ya desde la época de Hernán Peláez, al final de su reinado, el espacio periodístico – humorístico de La Luciérnaga entró en decadencia.
El retiro del doctor Peláez, agravó la situación, con la llegada del megalómano Gustavo Gómez.
Su egoísmo, egocentrismo, narcicismo, lo llevan a actuar más como cuentachiste que como conductor de un espacio donde su papel debe ser el moderador de un espacio periodístico que tiene como agregado el humor.
Claro que si lo que quiere es hacer un programa de humor,  sin la seriedad de las noticias, entonces Gustavo está en lo suyo.
Pero su protagonismo es excesivo en cuanto y en tanto que no es cuentachistes y de noticias sólo sabe las que escriben los periodistas de la cadena y no las que él investiga, prepara y escribe.
Recién posesionado, cuando estaba en plena lucha por la audiencia, pidió vacaciones, según dicen, en forma inexplicable, y Claudia Morales demostró que puede hacer el programa sin él, y le quedaría mejor si ella fuera la titular.

DIAGNOSTICO: PROXIMO A ESTALLAR EN CRISIS POR BAJA SINTONIA Y EXAGERADO PROTAGONISMO DE GUSTAVO GOMEZ
La programación del resto del día en Caracol es también de bajo nivel.
La Ventana, no aporta. Es una ventana por donde salen más los oyentes que están adentro que los que  entran.
Hora 20, se volvió previsible, el peor ingrediente de una programa radial, porque cuando uno conoce los nombres de los invitados, se púede anticipar si el programa va a ser de corte santista o de corte uribista.
La línea editorial de Caracol es antiguerrillera.
Esto No es censurable, pero Caracol no pasará a la historia como un medio de comunicacion que aportó elementos positivos para superar el sangriento conflicto.
¿Que qué podrían hacer?
-          Informando con equilibrio.
¿Y cómo harían equilibrio?
-          Sin opiniones de los periodistas en contra de la guerrilla. Que sean iguales de equilibrados como cuando se refieren a los otros actores del conflicto: fuerza pública, empresarios, políticos,  etc.
Y preguntarán si queremos que convaliden las acciones de los subversivos.
No; es la respuesta. Es que la misión del periodista no es condenar ni validar las acciones de ningún actor del conflicto.
El periodismo informa, da contextos, presenta a todos los actores de las noticias.
Y como no soy maestro de periodismo, sino periodista con muchos años de servicoo, solamente quiero que sepan que para mi gusto y para el de muchos, colegas o ciudadanos con los que he hablado, Caracol Radio no es ejemplo de periodismo imparcial, equilibrado, con responsabilidad social como lo ordena la constitución.
Para el recuerdo de quienes quieran recordarlos, en estos artículos de la Constitución Política de Colombia, está el fundamento legal del periodismo…
ARTICULO  20. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación.
Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura.
ARTICULO  21. Se garantiza el derecho a la honra. La ley señalará la forma de su protección.
ARTICULO  22. La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
Hasta pronto.

sábado, 10 de enero de 2015

Yo no soy Charlie Hebdo


Es un buen momento para adoptar una postura menos hipócrita hacia nuestras propias figuras provocadoras






A los periodistas de Charlie Hebdo se les aclama ahora justamente como mártires de la libertad de expresión, pero seamos francos: si hubiesen intentado publicar su periódico satírico en cualquier campus universitario estadounidense durante las dos últimas décadas, no habría durado ni treinta segundos. Los grupos de estudiantes y docentes los habrían acusado de incitación al odio. La Administración les habría retirado toda financiación y habría ordenado su cierre.

La reacción pública al atentado en París ha puesto de manifiesto que hay mucha gente que se apresura a idolatrar a quienes arremeten contra las opiniones de los terroristas islámicos en Francia, pero que es mucho menos tolerante con quienes arremeten contra sus propias opiniones en su país.
Fíjense si no en todas las personas que han reaccionado de manera exagerada a las microagresiones en los campus. La Universidad de Illinois despidió a un catedrático que explicaba la postura de la Iglesia católica respecto a la homosexualidad. La Universidad de Kansas expulsó a un catedrático por arremeter en Twitter contra la Asociación Nacional del Rifle. La Universidad de Vanderbilt retiró el reconocimiento a un grupo cristiano que insistía en que estuviese dirigida por cristianos.
Puede que los estadounidenses alaben a Charlie Hebdo por ser lo bastante valiente como para publicar viñetas que ridiculizaban al profeta Mahoma, pero cuando Ayaan Hirsi Ali es invitada al campus, suele haber peticiones de que se prohíban sus intervenciones.
Así que esta podría ser una ocasión para aprender algo. Ahora que nos sentimos tan apenados por la masacre de esos escritores y directores de periódico en París, es un buen momento para adoptar una postura menos hipócrita hacia nuestras propias figuras controvertidas, provocadoras y satíricas.
Supongo que lo primero que hay que decir es que, independientemente de lo que uno haya publicado en su página de Facebook este viernes, es inexacto que la mayoría de nosotros afirmemos “Je suis Charlie Hebdo” o “Yo soy Charlie Hebdo”. La mayoría de nosotros no practicamos de verdad esa clase de humor deliberadamente ofensivo en la que está especializada ese periódico.
Puede que hayamos empezado así. Cuando uno tiene 13 años, parece atrevido y provocador épater la bourgeoisie [escandalizar a la burguesía], meterle el dedo en el ojo a la autoridad, ridiculizar las creencias religiosas de otros. Pero, al cabo de un tiempo, nos parece pueril. La mayoría de nosotros pasamos a adoptar puntos de vista más complejos sobre la realidad y más comprensivos con los demás. (La ridiculización se vuelve menos divertida a medida que uno empieza a ser más consciente de su propia y frecuente ridiculez). La mayoría tratamos de mostrar un mínimo de respeto hacia las personas con credos y fes diferentes. Intentamos entablar conversaciones escuchando en vez de insultando. Pero, al mismo tiempo, la mayoría de nosotros sabemos que los provocadores y otras figuras estrafalarias cumplen una función pública útil. Los humoristas y los caricaturistas exponen nuestras debilidades y vanidad cuando nos sentimos orgullosos. Minan el autobombo de los triunfadores. Reducen la desigualdad social al bajar a los poderosos de su pedestal. Cuando son eficaces, nos ayudan a enfrentarnos a nuestras flaquezas en grupo, ya que la risa es una de las experiencias cohesivas por antonomasia.
Es más, los expertos en provocación y ridiculización ponen de relieve la estupidez de los fundamentalistas. Los fundamentalistas son gente que se lo toma todo al pie de la letra. Son incapaces de adoptar puntos de vista diversos. Son incapaces de ver que, aunque su religión pueda ser digna de la más profunda veneración, también es cierto que la mayoría de las religiones son un tanto extrañas. Los humoristas señalan a quienes son incapaces de reírse de sí mismos y nos enseñan a los demás que probablemente deberíamos hacerlo también. En resumen, al pensar en quienes provocan y ofenden, deseamos mantener unas normas de civismo y respeto y, al mismo tiempo, dejar espacio a esos tipos creativos y desafiantes que no tienen las inhibiciones de los buenos modales y el buen gusto.
Cuando se intenta combinar este delicado equilibrio con las leyes, las normas sobre el discurso y los ponentes vetados, se acaba teniendo una censura pura y dura y unas conversaciones acalladas. Casi siempre es un error tratar de silenciar el discurso, fijar normas sobre él y cancelar las invitaciones de los ponentes.
Por suerte, los modales sociales son más maleables y flexibles que las normas. La mayoría de las sociedades han logrado mantener ciertas reglas de civismo y respeto a la vez que han dejado la vía abierta a quienes son divertidos, descorteses y ofensivos.
En la mayoría de las sociedades, los adultos y los niños comen en mesas separadas. La gente que lee Le Monde o las publicaciones institucionales se sienta a la mesa de los adultos. Los bufones, los excéntricos y las personas como Ann Coulter y Bill Maher están en la mesa de los niños. No se los considera del todo respetables, pero se los escucha porque, con su estilo de misil descontrolado, a veces dicen cosas necesarias que nadie más dice.
Las sociedades sanas, en otras palabras, no silencian el discurso, pero conceden un estatus diferente a los distintos tipos de personas. A los eruditos sabios y considerados se los escucha con gran respeto. A los humoristas se los escucha con un semirrespeto desconcertado. A los racistas y a los antisemitas se los escucha a través de un filtro de oprobio y falta de respeto. La gente que desea ser escuchada con atención tiene que ganárselo mediante su conducta.
La masacre de Charlie Hebdo debería ser una oportunidad para poner fin a las normas sobre el discurso. Y debería recordarnos que, desde el punto de vista legal, tenemos que ser tolerantes con las voces ofensivas, aunque seamos selectivos desde el punto de vista social.
Traducción de News Clips.
© The New York Times.


viernes, 2 de enero de 2015

Prensa colombiana 2015: cambios para que todo siga igual

Los relevos en algunos medios tienen pronóstico reservado. 

Comienza 2015 con cambios en algunos medios y anuncios de renovación, pero dentro de 363 dias vamos a llegar a la conclusión de que todo siguió igual.
En Caracol Televisión, hubo relevo en la dirección: sale Luis Carlos Vélez. Llegó como el gran revolucionario y se va dejando una estela de enfrentamientos con colegas, con la opinión, con hombres y mujeres de la vida pública colombiana.

No le fue bien a Luis Carlos, un jóven que sucumbió a la vanidad y se llenó de egolatría y no pudo demostrar el talento que tiene.
Quería estar en todas las transmisiones, pero sobre todo trataba de imponer un estilo que no era bien recibido por el televidente.
Faltó madurez, sobró narcicismo.
Siad Char, su esposa, es el único activo que le quedó después de liquidar su paso por Caracol TV.
Todavía no han dicho la verdad, el periodista ni el medio sobre la causa real del retiro de Vélez a quien lo reemplaza Juan Roberto Vargas, salido de las canteras de la redacción, porque ha sido reportero inquieto, a veces sobre modulado.

Su velocidad para hablar podría sugerir que es la misma para pensar, pero hasta ahora no lo ha demostrado.
Seguramente retomará la escuela tradicional del periodismo televisado: miserabilismo, amarillismo, guerrerismo, excesivo protagonismo de los periodistas y escapismo social.
Claro, lo tiene que hacer así porque su medio es de propiedad de un grupo económico que no está para pensar en algo distinto al rating y a las utilidades.
Y en Caracol Radio, terminó su ciclo Hernán Peláez Restrepo, como director del escuchado espacio La Luciérnaga.

Su salida, no ha sido tampoco explicada con verdad por él ni por la empresa radial.
Peláez es un ejemplo para los nuevos en este oficio: el manejo del don de la palabra es importante para quien vive de eso.
El hombre salió en hombros de su cargo, porque deja una herencia que muchos periodistas envidiamos: la imagen de un director ecuánime, equilibrado, sosegado, nada dogmático y cero sectario.
Lo felicitaron sus amigos y enemigos y algunos creen que será insuperable.
Está demostrado: nadie hace falta en un medio de comunicación.
Casi siempre, los que lamentan el retiro de alguien en un medio, lo reemplazan rápidamente con un nuevo ídolo.
La verdad es que Peláez no se inventó La Luciérnaga ni fue su primer conductor.
El origen de ese programa es de las entrañas de Yamid Amat que hacía un programa parecido los viernes en la cadena básica de Caracol, contra el parecer de Santo Domingo, el dueño, y de Augusto López, el mayordomo.
Después, durante el apagón Gaviria y como Yamid no estaba en Caracol, Ricardo Alarcón y Darío Arizmendi idearon un espacio para acompañar a los colombianos en las penumbras y se les ocurrió hacer diario lo que el otro hacía semanal.
Y viene a ocupar la silla de director de La Luciérnaga Gustavo Gómez, controvertido, apasionado, rencoroso, vanidoso, como son casi todos los hombres y mujeres de éxito.

De entrada, descabezó a Gustavo Álvarez, quien tuvo el atrevimiento de decir que quien se sentara en el puesto de Peláez, debía saber que en su concepto no lo podía superar, ni siquiera reemplazar.
¿Qué va a hacer Gustavo Gómez para ponerse el sacoleva y cubilete de buena dirección que deja Peláez?
Es la pregunta que nos hacemos ahora y que seguramente en poco menos de dos meses nos habrá resuelto el beneficiado con la salida de Peláez.
Es probable que no vaya a producir cambios bruscos. Y que sus nuevos acompañantes, entre ellos Paulo Laserna, no van a dar la talla.
Pero adelantar juicios en este oficio es tan complicado, porque sorpresas se han dado. Así que esperemos un tiempo de prueba para despejar las incertidumbres.
El pronóstico es reservado.
Seguro seguiremos igual pero con artistas distintos.














lunes, 15 de agosto de 2011

Bolillo a la prensa      

Continuamente, la prensa colombiana es objeto de debates por el papel que cumple en la sociedad.
Algunos consideran que los periodistas exageran su función y pasan los límites para convertirse en jueces de la moral.


Otros opinan que los periodistas, así estén desbordados, han hecho posible el descubrimiento de casos de corrupción en la administración pública o han servido de muro de contención frente a intereses de criminales de penetrar estamentos políticos, sociales o económicos.
Algunos periodistas creen que representan lo que llaman "la opinión pública",esa composición amorfa, insondable, impredecible, que supuestamente es "la comunidad que opina".
El suceso del entrenador de la selección nacional de fútbol de Colombia, Hernán Darío "El bolillo" Gómez, promete ser, para bien o para mal, un capítulo histórico para la prensa nacional.
¿Los periodistas son "jueces morales" y por lo tanto pueden abanderar campañas para pedir renuncias o solicitar ratificaciones, la designación o elección de determinada persona que ellos consideran que cumplen sus parámetros de comportamiento?
¿Tienen los periodistas autoridad moral para casos como el de "El Bolillo"?
"Barrabás" Gómez, hermano del protagonista de la historia de la mujer golpeada por el entrenador nacional, increpó a la periodista Camila Zuluaga, que se empecinó en reclamar, como muchos otros periodistas, en especial las mujeres, el retiro de "El Bolillo".
El hermano defensor, cree que la señora Zuluaga no tiene esa autoridad moral porque, según sus informaciones, ella atacó a una compañera de trabajo en Caracol, al parecer por celos;le ha pegado a su marido y la han visto pasada de tragos en el aeropuerto de Medellín, ofreciendo espectáculos indignos de ella.
Y en voz baja, periodistas y ciudadanos comentan que tampoco Julio Sánchez Cristo tiene autoridad moral para increpar un comportamiento callejero abusivo de "El Bolillo".
Creemos que una lección, en este suceso, es que los periodistas que se quieran erigir como catones morales del resto de los mortales, no deben tener pasado ni presente con tachas.
También, que los hombres y las mujeres que tienen actividades públicas deben saber que sus actuaciones son fiscalizadas por la ciudadanía y replicadas por los periodistas.
Las redes sociales como el twitter o el facebook, cumplen también su misión y se han convertido en medios de presión.
Preguntas que quedan:
¿La responsabilidad de los periodistas está en informar, solamente?.
¿La de la sociedad en juzgar y condenar, cuando se trata de sanciones sociales?.
¿Y la de los jueces, cuando haya acciones penales o civiles, condenar o absolver sin dejarse presionar de los medios?.
¿Qué pasa si "El Bolillo" sigue en la D.T. de la selección?
Suponemos que nada.
Las encuestas muestran que hay una división irreconciliable entre amigos y enemigos de Gómez.
Si no cae el técnico agresor, no es propiamente por falta de presión, en gran parte indebida, de los medios.
¿Será que la llamada "opinión pública", que dicen representar los medios tampoco se dejó presionar por ellos?.
El caso "Bolillo" no está cerrado. Todavía hay páginas por escribir. La prensa no puede cantar victoria ni lamentar derrota.
Pero el ciudadano: el oyente, el lector o el televidente, va formándose. En otras circunstancias, la mayoría estaría en contra de Hernán Darío Gómez. Algo está cambiando.
Nuestra opinión es para reclamar equilibrio de los periodistas.
El oficio se puede desprestigiar con excesos de algunos colegas que tiene "rabo de paja".
Si en el ejercicio del periodismo se imponen personas equilibradas, justas y sin antecedentes, estamos avanzando hacia una prensa ideal: señalar con dedo pulcro a quienes no merecen tener responsabilidad públicas.




jueves, 7 de julio de 2011

Gurisatti, de directora gruñona y grosera a diplomática

El sitio Kienyke esta divulgando la noticia del retiro de Claudia Gurisatti.
Trata de hacer un perfil sobre la señora, que ante la gente del común tiene la imagen de ser el resultado de una mujer que se abrió campo a brazo partido.
Bueno, no todo es verdad. Su intima amistad con Carlos Julio Ardila le ayudo mucho.
Es una inquieta mujer profesional, pero con un temperamento insoportable que acostumbra a hacer llorar a sus subalternos, sean hombres o mujeres, como lo puede atestiguar quienes han trabajado con ella.
Felicitamos la recuperación moral y física de "La Gurí", ahora que será la señora embajadora.
Pero no podíamos callar que detrás de esa mascara se esconde una persona insoportable y que solo su conciencia sabe lo malo y lo buen que ha dejado atrás.
Esta es la nota de Kienyke:

La última aventura de la niña mimada del Canal RCN

Por KIEN&KE

En el Colegio Gimnasio Central del Valle, en Buga, Claudia Gurisatti pedía el micrófono para presidir los actos de izada de la bandera y los eventos culturales de clausura del año académico. Las dos hermanas, Claudia e Isabella, terminaron sus estudios entre la tensión de su papá, un profesor de matemáticas de la Universidad del Valle de origen italiano, y su mamá, microbióloga de la misma universidad. Ambas acabaron refugiadas en la casa de la abuela paterna en Buga, donde crecieron independientes. Claudia soñaba con ser astronauta. Desde entonces aprendió a vivir a su antojo.

Gurisatti tiene 21 años de rodar libre por Bogotá. Solía recorrer la ciudad vestida de jeans, tenis, camiseta y una mochila en la que guardaba sus remedios para el asma, enfermedad que ha perseguido desde niña, lo mismo que su miedo por los ascensores. Estudió comunicación social en la Universidad Javeriana y antes de terminar la carrera ya estaba trabajando en los medios. Realizó sus prácticas en el Noticiero AM/PM, cuando su director era Antonio Morales. A él le aprendió de periodismo, pero también de la vida. Fue su primer novio formal. Después vendrían otros amores, como el actor y libretista Diego Vivanco, el músico ibaguereño Santiago Cruz,  con quien compartió apartamento y noches de bohemia en El Sitio, y el  empresario Salomón Srour, propietario de la marca de ropa Salomon Azulú, fue un amor nacido en San Andrés, donde compartirían mucho tiempo. Con Srour tuvo a su hija Hanna. Pero esas relaciones forman parte del pasado. Gurisatti ha decidió casarse con el diplomático español Antonio García, con quien se irá a vivir a Filipinas, dejando atrás las pantallas de televisión.



Llegó al Canal RCN de 26 años y ha permanecido allí durante 13.

Gurisatti fue reportera de Buenos días Colombia, un efímero noticiero que dirigió María Teresa Ronderos. Luego, mientras trabajaba en el noticiero CM&,  Carlos Julio Ardilla la escogió para que fuera la presentadora del nuevo canal que saldría al aire el día de la posesión de Andrés Pastrana, el 7 de Agosto de 1998. Gurisatti esperó varios meses el arranque del canal, que nació bajo la dirección general de Paulo Laserna, la orientación periodística de María Elvira Bonilla y la producción de Luis Calle. Hasta que llegó el día. Claudia Gurisatti se estrenó con la transmisión de la posesión presidencial y desde ese día mostró su habilidad para enfrentar las cámaras sin importar el escenario, la noticia o el entrevistado. Rápidamente se convirtió en la imagen del “Nuestra Tele”, el eslogan con que se lanzó el canal.

Durante 13 años ha trabajado allí, con un agitado ritmo que ella misma escogió. En una época combinó el rol de presentadora de la emisión de las 7 y de 9 p.m. con el de entrevistadora de La Noche, programa periodístico estrella en los primeros años del canal y que ella pasó a dirigir.  Cuando por motivos de seguridad debió retirarse un par de años del país y de la televisión, trabajó desde Nueva York para los medios de los Ardila: fue corresponsal de La F.m. en Estados Unidos. Cuando regresó al país asumió la  dirección del programa radial, reemplazando a Julio Sánchez Cristo en marzo de 2003, al tiempo que retomó las riendas de La Noche y la presentación del noticiero de las 7 p.m. Para facilitarle el trabajo radial matutino, RCN le adecuó un estudio de transmisión en su apartamento. Desistió de la radio para acompañar a Carlos Julio Ardila en su nuevo empeño: consolidar un canal de noticias internacional para la población colombiana dispersa por el mundo. Vicky Dávila la reemplazó en la dirección de la F.m., y Gurisatti se dedicó al montaje de NTN 24 con total autonomía de criterio para darle forma, contenido y estructura a la programación. El canal internacional despegó después de cuatro años de ser fundado y hoy tiene una audiencia de  6 millones de televidentes.




Reemplazó a Julio Sánchez Cristo en la dirección de La FM cuando él se retiró a fundar W Radio.

Su lugar en RCN lo ha conseguido con trabajo pero también con el apoyo incondicional de los Ardila y, en especial, de Carlos Julio, quien desde el primer día apostó por su rostro, tenacidad y audacia periodística. En la memoria de los televidentes está la imagen de la rubia Gurisatti enfrentada en directo, sin telepromter, a la trasmisión de la instalación de los diálogos de paz con las Farc en el Caguán, cuando Manuel Marulanda alias ‘Tirofijo’ dejó la silla vacía y el presidente Andrés Pastrana tuvo que sortear la expectativa nacional e internacional de un proceso que nacía cargado de frustración. Dos años después, Gurisatti apareció de bluyines y poco maquillaje en el nudo de Paramillo, desafiando con sus preguntas al misterioso, poderoso y hasta entonces poco conocido líder las Autodefensas Unidas de Colombia, Carlos Castaño. La entrevista la obligó a salir del país  por amenazas de las Farc, las cuales advirtió el propio fiscal Alfonso Gómez Méndez. Probó de nuevo su nervio periodístico cuando logró transmitir las primeras imágenes del accidente del avión de Aires que se quebró en tres pedazos cuando aterrizaba en el aeropuerto Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés. Ella se hallaba de descanso en su casa de la isla  ese 16 de Agosto de 2010. Brincó como un resorte y salió hacia la pista, desde donde tomó varias fotos con su celular que fueron emitidas por televisión.

Gurisatti ha manejado buena parte de los hilos del poder en Noticias RCN.  Se ha convertido en punto de referencia en la toma de decisiones directivas que llevaron a las entradas o salidas de Paulo Laserna, Daniel Coronell y Álvaro García. Ella ha permanecido incólume frente a cada crisis, acoplada a los nuevos vientos en su cómoda oficina, desde donde se divisan los corredores del canal. Allí disfruta, igual que Fernando Gaitán, el vicepresidente creativo, de una licencia exclusiva: fumar en las instalaciones  del canal.



Ha entrevistado a grandes personajes del poder. Habló con el presidente Rafael Correa en plena crisis diplomática.

Echada en una de sus poltronas negras que tiene frente al escritorio, no perdona sus Marlboros, que compartía con su amigo de infancia de Buga, José Luis Zambrano y que aún fuma. Comenta noticias y reposa mientras llega la hora de presentar el Noticiero de las siete y La Noche. No abandona su computador portátil ni los libros de política y periodismo, entre los que sobresalen Los 10 años de Aleida de Vladdo, los de Santiago Rojas, su médico de cabecera, quien le ha tratado su fragilidad respiratoria. Gurisatti sale a las 9:00 p.m. del canal, protegida por ocho escoltas, un esquema de seguridad que forma parte del de los Ardila desde los tiempos en que nació el canal.

La de hoy es una nueva de las múltiples movidas que asume Gurisatti, aunque siempre con una red de protección que tiene nombre propio. En la entrevista que le concedió a Viena Ruiz para la Revista Nueva, que circuló el sábado pasado, cuenta que cuando le contó a su jefe sobre su decisión de casarse y trasladarse a vivir a Filipinas, Carlos Julio Ardila le dijo: “esta es tu casa y en la casa de uno, se entra y se sale cuando se quiere”.  Nuevamente la Gurisatti podrá organizar su vida en sus propios términos. Desde lejos,  muy lejos en el Oriente, seguirá revisando la continuidad de los contenidos de los programas, dirigirá a la distancia con el subdirector Héctor Fabio Cardona y su productora de confianza desde los tiempos cuando inició La Noche: Gladys Arciniegas Polo, como interlocutores en Bogotá, a las más de 1.000 personas, entre periodistas, camarógrafos, productores, realizadores, jefes de emisión y un equipo de corresponsales internacionales que tiene NTN24. Un poder que mantendrá con sus ires y venires en una aventura que por primera vez, a sus 39 años, está movida por el amor y no por el periodismo.

martes, 17 de mayo de 2011

"Internet está minando los cimientos del periodismo tradicional"

La voz del maestro Gay Talese, el mejor periodista vivo del mundo.
Es uno de los fundadores del Nuevo Periodismo.
Aparece ahora en España su reportaje sobre la mafia ‘Honrarás a tu padre’

ENTREVISTA DE PAULA CORROTO DE LA VOZ DE ASTURIAS
17/05/2011 - MADRID


En Gay Talese (EEUU, 1932) todo remite a otra época: su traje gris de franela, su sombrero, su corbata amarilla y el pañuelo rojo que sobresale del bolsillo de la chaqueta. Esta sensación también la provocan sus libros, grandes reportajes pertenecientes a lo que Tom Wolfe acuñó como Nuevo Periodismo en los sesenta. Alfaguara ha publicado ahora Honrarás a tu padre, un retrato sobre la familia Bonnano, que Talese escribió en 1971 y que se une a la reciente publicación de La mujer de tu prójimo (Debate).
Para escribir Honrarás tu padre' tardó siete años. Para, La mujer de tu prójimo', nueve. En tiempos de Twitter suena a extravagancia.
Cuando quieres conocer a una persona tienes que establecer un contacto poco a poco. En el periodismo lo más importante es mirar a los ojos. Es evidente que este tipo de reportajes no son fáciles, pero tampoco puedes pretender que cuando salgas de la facultad estés entre los número uno del periodismo. Hay que empezar desde abajo. De hecho, yo empecé como chico de los recados.
Lo efímero hace que el Nuevo Periodismo sea hoy casi utópico.
No son los tiempos los que conforman a las personas, sino las personas las que conforman a los tiempos. Es necesario que el periodismo tradicional sobreviva. Los periodistas que tienen valores a la antigua, es decir, la verdad, la responsabilidad y la justicia, deben continuar en la profesión. Los periodistas jóvenes deben marcarse su propio camino porque nada está dado de antemano. Tampoco aTom Wolfe o Norman Mailer se lo dieron todo, tuvieron que trabajarlo.
¿Y qué papel tiene hoy internet? ¿Complementa o erradica esta profesión?
Internet no va a erradicar el periodismo, pero está minando sus cimientos. Con internet es muy fácil quedarte en tu mesa y sacar la información tocando unas cuantas teclas sin salir de tu habitación. Pero lo que tienes que hacer es salir y buscar la información. Es muy importante escuchar y ver los gestos de las personas cuando hablan. No se trata de conseguir la información desde tu entorno, sino en el entorno en el que esas personas están. Tiene que haber un contacto físico con la persona a la que quieres describir.

Internet también sirve para intercambiar información y llegar a personas a las que sería imposible el acceso.
Hay periodistas que están en internet y se pueden comunicar con gente que está en Trípoli, les pueden informar de las protestas en El Cairo y puede que la información que consigan sea válida, pero son métodos que van a hacer que esa información no sea igual de duradera y no va a tener el mismo significado que la que haga una persona que ha estado ahí, viendo lo que sucede. De hecho, hay muchos periodistas a los que yo dudaría mucho en llamarles periodistas. La definición del periodista se ha convertido en algo muy laxo. Hay mucha gente que se llama periodista, pero no conoce los valores de la profesión.
Con las tecnologías, ¿el Nuevo Periodismo' es ya viejo'?
Probablemente. Lo que ocurre es que cuando se le llamaba Nuevo Periodismo tampoco era nuevo. Ni siquiera yo sabía a lo que se refería. Lo que yo quería era coger la tradición antigua de contar historias y que estas fueran ciertas. Era tomar la realidad y unirla con la literatura, sin exagerar y sin inventarme.
Y a usted le interesó indagar en la familia, como ocurre en Honrarás a tu padre'. ¿Por qué le parece atractivo este tema?

Los novelistas siempre hablan de la familia, de las relaciones personales, sean buenas o malas. Lo que ocurre es que el periodismo no hablaba de la familia, sino de personajes públicos. Yo quería que el periodismo entrara en la esfera privada, porque la familia es la esfera privada. Yo no digo que haya que hacerlo como un cotilleo, sino de una manera seria. Quería ampliar el campo de juego del periodismo, y eso se hace con precisión y con justicia.
¿Por eso hoy hemos leído con mayor avidez que nunca las páginas de economía tras conocer el escándalo sexual de Strauss-Kahn?
¡Es el tema de las grandes novelas! Tolstoi, Dostoievski Y por eso nos atraen. Pero, más allá del asunto francés, lo que habría que conseguir es que el periodismo no caducara en un día. Que no salieran sólo los personajes que son noticia. Los directores deberían conseguir que el periódico de hoy no se quedara fuera de contexto.

lunes, 7 de marzo de 2011

LOS PERIODISTAS DEL CARRUSEL!

El Blog Cantandolatabla.blogspot.com, divulga una versión sobre las declaraciones de uno de los Nule a la Fiscalía, vinculando a prestigiosos periodistas como asesores del estafador grupo empresarial.
Así como los periodistas exigimos a las personas que han sido mencionadas por los Nule como sus extorsionistas o comisionistas, respetuosamente solicitamos a los colegas aquí señalados que desmientan o confirmen las aseveraciones de este blog.

El texto del articulo del blog es el siguiente:


Los Nule están dispuestos a todo con tal de salvarse de la carga penal que se les avecina: hasta vincular como receptores de coimas a reconocidos periodistas colombianos y abogados de prestigiosos canales de televisión. Aquí detalles de un expediente ante la Fiscalía.

Eran las 8:20 am. Miguel Nule, uno de los zares de la contratación en Colombia, ponderado por una prestigiosa revista como la nueva generación de empresarios, empezó a rendir indagatoria ante la Fiscalía General de la Nación. Lo hizo en Coral Gables, Miami, acompañado de su abogado, Daniel Largacha Torres. “He venido a contar todo”, dijo y explicó que lo hace con el fin de acogerse al principio de oportunidad.

La afirmación está en el expediente que reposa en la Fiscalía. El texto es largo, fragoso y recoge una serie de afirmaciones que son del dominio público y de los organismos de investigación. Sin embargo, en uno de los apartes, Nule hace una serie de revelaciones que involucran a connotados periodistas. Supuestamente, su organización a través de Álvaro Dávila, quien era su abogado y a la vez se desempeñaba como funcionario de Trasmilenio, era el encargado de hacer las relaciones con la prensa.

De Lobby

“Dávila no hace nada, era un lobista encargado de manejar la intermediación con los Moreno y de controlar a través de sus relaciones la presión de los medios de comunicación”, señala el documento.
Eso sucedió el 19 de diciembre de 2010 cuando el entonces fiscal (e), Guillermo Mendoza Diago, decidió enviar a Miami una comisión de la entidad para la ampliación del interrogatorio que se había iniciado unos días antes.

“Dávila nos cobra a nosotros siempre, con facturas varias, se cruzaban por honorarios por horas, un aproximado entre 200 dólares en adelante por hora, para controlar medios de comunicación”, subrayó el socio del emporio de la construcción.

Muchos salpicados
En su declaración fue enfático: Álvaro Dávila –dijo- es socio del abogado Guillermo Puyana (defensor de periodistas a través de tutelas), de Clara Elvira Ospina (directora del Noticiero RCN Televisión y de Julio Sánchez Cristo (director de la W). Sánchez Cristo, señala la declaración de Nule, “era su socio en unos negocios personales”.

El ventilador va más allá: Dávila, aseveró Nule, era socio de Gonzalo Córdoba, “director de El Espectador” y de Felipe Zuleta, columnista del mismo diario. También le hizo saber a la Fiscalía que Dávila era abogado de RCN y que tenía cercanía con Daniel Coronel, director de Noticias 1.

El abanico de los periodistas relacionados por Nule figuran Yamit Amat, Camila Zuluaga, que visitaba constantemente la oficina de Dávila y luego tuvo una fricción con Guido Nule. Al parecer –dice- por ese motivo Julio Sánchez tomó represalias y durante un año “nos puso como los payasos de la fiesta”.

Miguel Nule ahonda en algunos detalles más y señala que Dávila manejaba a Claudia Hoyos (la presentadora de 1-2-3 de CM&).

En aras de la dignidad del oficio y de la imparcialidad que indican los códigos de ética en el manejo de la información, los colegas sindicados –todos ellos personas prestantes y reconocidas-, deben pronunciarse. Los Nule han enlodado a muchas personas y sería triste que el periodismo, cuyo único interés debe ser el servicio a la sociedad, quede en entredicho.

Lamentable sería que los protagonistas de los medios, los adalid de la transparencia, estuvieran al servicio de tramposos y avivatos.
Ojalá que todo esto solo sea una pataleta de los Nule para salvarse del penoso episodio que los tiene al borde del despeñadero. El relato tiene visos de inverosímil, pero los lectores, televidentes y radioescuchas merecen una explicación.