Un repaso por el dial, sobre todo en las mañanas, nos deja
un amargo sabor de una radio politizada, parcializada, despistada y sin opciones distintas
a fomentar la guerra, los odios y las descalificaciones.
Diseccionando emisora por emisora, seguramente se pueden
descubrir las razones por las cuales la información radial ha caído a un nivel
que, en lugar de cautivar, aleja oyentes.
Pero para no hacerme muy ladrilludo, hoy solo comentaré
sobre Caracol Radio.
CARACOL HOY POR HOY
El espacio que se llamó “6AM-9AM, Noticias cada instante”,
cuando lo fundaron Yamid Amat y los maestros Julio Nieto Bernal, Alfonso Castellanos
y Antonio Pardo García, ha pasado a ser un pobre costurero, donde el director,
Darío Arismendi, vocifera contra personajes que odia.
Sin ninguna fórmula de juicio y menos de equilibrio en la información,
Arismendi a diario denigra de Gustavo
Petro y de su gestión como alcalde de Bogotá.
Para él no hay nada bueno en la administración distrital.
Lo mismo hace con el gobierno Nacional de Juan Manuel Santos,
a quien no le ahorra burlas ni opiniones que ponen al jefe de Estado en condición
de tarado, estúpido o pendejo.
Llama desvergonzado al magistrado Jorge Pretel, envuelto en
un escándalo de soborno.
Y dicta sentencia moral contra congresistas, políticos,
gobernadores, alcaldes, funcionarios públicos que en su concepto son ineptos o
corruptos o ambas cosas a la vez.
Es posible que todos los atacados por Arismendi merezcan los
calificativos, pero el periodista no está para eso.
Y acompañado por unas bellas damas que se regodean hablando
de sexo, o haciendo comentarios de doble sentido, Arismendi cada día debilita
el poder que ha tenido el espacio “Hoy por Hoy”.
DIAGNOSTICO: DE MAL
EN PEOR
LA LUCIERNAGA
Ya desde la época de Hernán Peláez, al final de su reinado,
el espacio periodístico – humorístico de La Luciérnaga entró en decadencia.
El retiro del doctor Peláez, agravó la situación, con la
llegada del megalómano Gustavo Gómez.
Su egoísmo, egocentrismo, narcicismo, lo llevan a actuar más
como cuentachiste que como conductor de un espacio donde su papel debe ser el moderador
de un espacio periodístico que tiene como agregado el humor.
Claro que si lo que quiere es hacer un programa de humor, sin la seriedad de las noticias, entonces
Gustavo está en lo suyo.
Pero su protagonismo es excesivo en cuanto y en tanto que no
es cuentachistes y de noticias sólo sabe las que escriben los periodistas de
la cadena y no las que él investiga, prepara y escribe.
Recién posesionado, cuando estaba en plena lucha por la
audiencia, pidió vacaciones, según dicen, en forma inexplicable, y Claudia
Morales demostró que puede hacer el programa sin él, y le quedaría mejor si
ella fuera la titular.
DIAGNOSTICO: PROXIMO A ESTALLAR EN CRISIS POR BAJA SINTONIA Y
EXAGERADO PROTAGONISMO DE GUSTAVO GOMEZ
La programación del resto del día en Caracol es también de
bajo nivel.
La Ventana, no aporta. Es una ventana por donde salen más
los oyentes que están adentro que los que
entran.
Hora 20, se volvió previsible, el peor ingrediente de una
programa radial, porque cuando uno conoce los nombres de los invitados, se púede anticipar si el programa va a ser de corte santista o de corte uribista.
La línea editorial de Caracol es antiguerrillera.
Esto No es censurable, pero Caracol no pasará a la
historia como un medio de comunicacion que aportó elementos positivos para superar el
sangriento conflicto.
¿Que qué podrían hacer?
-
Informando con equilibrio.
¿Y cómo harían equilibrio?
-
Sin opiniones de los periodistas en contra de la
guerrilla. Que sean iguales de equilibrados como cuando se refieren a los otros
actores del conflicto: fuerza pública, empresarios, políticos, etc.
Y preguntarán si queremos que convaliden las acciones de los
subversivos.
No; es la respuesta. Es que la misión del periodista no es
condenar ni validar las acciones de ningún actor del conflicto.
El periodismo informa, da contextos, presenta a todos los
actores de las noticias.
Y como no soy maestro de periodismo, sino periodista con muchos años de servicoo, solamente quiero que sepan que para mi gusto y para el de
muchos, colegas o ciudadanos con los que he hablado, Caracol Radio no es
ejemplo de periodismo imparcial, equilibrado, con responsabilidad social como
lo ordena la constitución.
Para el recuerdo de quienes quieran recordarlos, en estos artículos
de la Constitución Política de Colombia, está el fundamento legal del periodismo…
ARTICULO 20. Se garantiza a toda
persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de
informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos
de comunicación.Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura.
ARTICULO 21. Se garantiza el derecho a la honra. La ley señalará la forma de su protección.
ARTICULO 22. La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
Hasta pronto.

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